La puntualidad y el marketing

¿Acaso tienen algo que ver la puntualidad y el marketing? Aparentemente no, ¿verdad?. Un tema al que apenas si le había dedicado un pensamiento, pero me ha surgido escribir sobre ello tras leer uno de los debates del grupo de Linkedin Marketing 3.0 Leadership.

Empezamos con las definiciones… ¿Qué es la puntualidad? Acudiendo al DRAE, por aquello de fijar conceptos adecuadamente: Continúa leyendo La puntualidad y el marketing

‘Ordenado por precio’ es de perezosos

Ordenado por precio‘ es la forma predominante en que se presentan hoy en día los productos y servicios en las compras online. El billete de avión más barato, o el widget o el freelancer más baratos aparecen en la primera posición en las búsquedas, y la mayor parte de la gente hace click ahí.

Original en inglés: ‘Sort by price’ is lazy by Seth Godin

Esto supone un gran atajo para los programadores, por supuesto, porque el precio es un simple número, y es muy fácil de ordenar. Continúa leyendo ‘Ordenado por precio’ es de perezosos

AIDA y Marketing. Y no, no es la ópera.

Si leemos o escuchamos la palabra Aída, a algunos de nosotros nos viene a la mente la celebérrima y maravillosa ópera de Giuseppe Verdi (que, por cierto, suena ahora llenando mi espacio).

A otros, una serie de TV de la que prefiero no hacer comentario… ¡que este es un blog serio! 😉 Y, además, el título ya anticipa que el contenido de este post no va ni de música ni de TV, sino de marketing. Continúa leyendo AIDA y Marketing. Y no, no es la ópera.

¿Eres diferente o eres barato?

“Al final, o eres diferente o eres barato”
(Guy Kawasaki)

Entre tanta frase y concepto grandilocuente alrededor del marketing, de los negocios, de vez en cuando es necesario poner los pies en el suelo —o que alguien nos los haga poner—, y volver a la esencia de las cosas. Los árboles no nos dejan ver el bosque.

En una sola frase, el genial Guy Kawasaki nos pone en nuestro sitio.

¿Qué somos? ¿Somos diferentes o somos baratos? ¿Vendemos porque la diferencia que perciben en nosotros es causa de la venta, o nos compran porque somos baratos? Continúa leyendo ¿Eres diferente o eres barato?

¿Qué es el marketing? Marketing para dummies

Si preguntas, una gran mayoría de las personas te dirán que marketing es vender, o, como mucho (acercándose ya un poco más), publicidad.

Incluso es posible que tu pienses lo mismo. Es muy habitual.

Y quien así piensa no está demasiado desencaminado, pero sí equivocado en cierta forma.

Marketing no es vender; la venta es consecuencia del marketing. Continúa leyendo ¿Qué es el marketing? Marketing para dummies

Definición de objetivos: una metodología

Uno de los mayores problemas en el proceso de cambio es saber hacia dónde cambiar, si aquello que pensamos es, efectivamente, lo que queremos o no pasa de ser una ensoñación de una vida diferente.

Nos planteamos objetivos difusos, objetivos que hay que definir de forma más concreta, y aún así, cuando lo hacemos, no tenemos la convicción de que sean objetivos reales, quizás porque no somos capaces de definirlos de una forma concreta, válida y plausible. Continúa leyendo Definición de objetivos: una metodología

Piensa por qué lo empezaste…

Hay días que las redes sociales y los contenidos que algunas personas comparten nos llevan a la reflexión sobre hechos de nuestra vida. Sí, hay muchas, todos los días, pero algunas llegan más adentro que otras.

Una de estas frases (vista/encontrada hoy) nos acerca a una reflexión interesante desde muchos puntos de vista.

‘Cuando pienses en dejarlo, piensa por qué empezaste’

Continuamente empezamos cosas, acciones en nuestra vida. Septiembre, a la salida del verano, con el comienzo de un nuevo año escolar, a la vuelta de las vacaciones, suele ser un momento propicio para los buenos propósitos y el inicio de algunas acciones; desde bajar peso, dejar de fumar, retomar los estudios de inglés, perfeccionar nuestra técnica en un deporte, organizar mejor la economía personal… un montón de deseos que raramente se convierten en realidad.

Comenzamos con ganas y fuerzas y… con el paso de los días, otras cuestiones toman el control de nuestra mente, de nuestra vida, y abandonamos lo iniciado, la mayor parte de las veces sin ni siquiera darnos cuenta. Al cabo de algún tiempo, solo entonces, nos damos cuenta que no perseveramos en el propósito, lo que nos entristece, nos hace sentirnos mal por no haber continuado.

¿Por qué nos ocurre esto? En primer lugar, porque no somos totalmente conscientes de nuestros pensamientos, emociones y acciones. Apenas si pensamos en lo que hacemos, cuándo lo hacemos y por qué lo hacemos. Nuestra mente es perezosa, no le gustan los cambios, y salvo que estemos alertas a nuestros pensamientos —y acciones, consecuentemente—, rápidamente nos lleva de nuevo a la zona de confort, donde no tiene que esforzarse.

En segundo lugar, porque en la mayoría de las ocasiones no pasan de ser simples deseos de mejorar, pero faltan dos elementos fundamentales para poder seguir en el camino propuesto: la decisión y el compromiso. Pues no es lo mismo desear, elegir, que tomar la firme decisión de hacerlo y el comprometerse con alcanzar los objetivos. Pero este trinomio elección, decisión y compromiso es lo suficientemente amplio como para requerir otro post.

Por último, aunque suele ser lo más importante, por falta de objetivos y planificación. Nos falta la motivación suficiente (y motivación, en palabras de Alfonso Alcántara, @yoriento en Twitter, es tener motivos).

Y tener motivos (motivación) no es más que tener objetivos.

Cierto que para la mayoría no es fácil plantearse objetivos, cierto. Volvemos a la pereza mental, a salir de la zona de confort. A trabajar para establecer objetivos con decisión y compromiso. Los objetivos no son un mero deseo, un sueño. Son el punto al que, de verdad, queremos llegar. De verdad de la buena. Sabiendo que no va a ser fácil, sabiendo de antemano que nos vamos a enfrentar a obstáculos y problemas de toda índole. Sabiendo que habrá que sufrir para alcanzarlos.

—> Si sabes lo que quieres, lo conseguirás

Cuando empezamos algo y lo abandonamos, lo más seguro que que nuestros motivos no fueran lo suficientemente sólidos, alineados con lo que somos —o lo que queremos llegar a ser, si lo sabemos—.

Posiblemente ese sea un buen momento para repensar aquello que queríamos obtener y ver si, de verdad, lo planteamos adecuadamente, vitalmente, o no pasó de ser un simple deseo que, con los objetivos que nos habíamos marcado, no nos motiva a esforzarnos y luchar.

Sin olvidar que a los objetivos les debe acompañar una estrategia, un plan de acción

 

¿Por qué algunos triunfan y otros fracasan?

Esta pregunta ha intrigado a la humanidad desde que los seres humanos decidieron que no querían vivir en cuevas y empezaron a buscar un modo de vida más cómodo. Tal vez las comparaciones que siguen entre las personas que tienen éxito y las que fracasan puedan contestar a la pregunta.

Las personas que alcanzan el éxito saben exactamente lo que quieren, tienen una estrategia para conseguirlo y dedican a ello la mayor parte de su tiemplo. Las personas que fracasan no tiene un propósito definido en la vida, creen que el éxito es producto de la suerte y solo actúan cuando se ven obligadas a hacerlo. Continúa leyendo ¿Por qué algunos triunfan y otros fracasan?

Si sabes lo que quieres, lo conseguirás

No es necesario ser adivino para predecir el futuro de una persona. Solo hace falta preguntarle cuál es su meta en la vida y qué ha pensado hacer para alcanzarla.

Si le hacemos esa pregunta a cien personas, noventa y ocho contestarán algo parecido a esto: “Quisiera tener una buena vida y llegar a triunfar en lo que me proponga.”. La respuesta suena bien, pero si profundizamos un poco nos daremos cuenta de que esa persona nunca obtendrá nada en la vida excepto las sobras de la gente que realmente ha triunfado, es decir, de aquellos que tienen un objetivo definido y una estrategia para alcanzarlo. Si quieres tener éxito, debes decidir ahora mismo cuál es tu objetivo y cuáles son los pasos que tienes que seguir para conseguirlo. Continúa leyendo Si sabes lo que quieres, lo conseguirás