Felicidad, alegría y serenidad

Felicidad y alegría

Por razones que no vienen al caso he estado buscando en Google imágenes relativas a la felicidad, a lo que yo entiendo por felicidad.

El caso es que prácticamente todas las imágenes encontradas, tanto en la versión en español como en la inglesa, reflejan alegría. Caritas sonrientes, personas con aspecto alegre, de triunfo… Pero prácticamente nada que tuviera que ver con la conceptualización visual que estaba buscando.

¿Confundimos alegría con felicidad?

Sin entrar en la definición, en mi definición, de felicidad, y centrándome en lo que es la alegría, según mi buen compañero el DRAE, la alegría es (entre otras acepciones):

Sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores

Y, puedo añadir, la alegría se refiere, en general a un momento concreto, fruto de un acontecimiento determinado. Sentimos alegría cuando nos dan una buena noticia, sentimos alegría cuando nos pasa algo bueno, sentimos alegría cuando nos cuentan un buen chiste…

La clave está en el espacio temporal; se trata de un momento determinado en el tiempo.

Alegría:

“Sentimiento de placer producido normalmente por un suceso favorable que suele manifestarse con un buen estado de ánimo, satisfacción y tendencia a la risa o la sonrisa.” (Google)

Así suele ser la mayor parte de las veces, si bien también es cierto que hay estados de alegría cuya duración es mayor.

Está bien estar alegre, muy bien. Porque a todos nos gusta ese “sentimiento de placer” del que habla la definición, ¿verdad?. Sí, parece que en esos momentos de alegría, los momentos en los que nuestro estado mental es positivo, nuestro cerebro —esa increíble máquina, si no fuese tan traidor— se dedica a liberar una maravillosa hormona, la endorfina (endo: «interno»; morfina: «anestésico», analgésico), que alivia o elimina el dolor, tanto físico como emocional, y aumenta la resistencia de la mente y del cuerpo.

¡Que maravilloso sería que nuestro cerebro liberara de forma casi permanente endorfinas! ¿Verdad?. Apenas tendríamos “dolor emocional” —o quizás ninguno—, aumentaría la resistencia tanto de nuestro cuerpo como de nuestra mente… ¡Todo son beneficios!

Y quizás, solo quizás, la felicidad sea una corriente casi permanente de endorfinas…

¿Estás alegre o eres feliz?

Más allá de todo esto, ¿te has fijado que normalmente hablamos de estar alegre o ser feliz?

Curiosa dicotomía… pero muy ilustrativa. Viene a incidir en lo mismo; estamos alegres ante una circunstancia positiva, favorable…

Y, más allá de la alegría, tenemos un sentimiento de felicidad ante la consecución de un logro importante para nosotros, algo íntimo, vital, algo que nos mueve las entrañas, nuestro ser más profundo; algo alineado con nuestras creencias, con nuestros pensamientos más profundos e inconscientes.

Fíjate, querido lector, que conscientemente he escrito “sentimiento de felicidad“. Un sentimiento de felicidad que no tiene por qué traducirse o manifestarse en expresiones de júbilo, en alegría, sino que es más, una sensación de plenitud, de serenidad, paz interior y exterior… ¿te ha pasado?. No hace falta reír, ni sonreír siquiera, para sentirse feliz ni para expresar o transmitir ese sentimiento a los demás.

Puedes preguntarte… ¿acaso es importante la diferencia?. Claro que si, por supuesto. Pregúntate por tus propios objetivos… ¿Alegría o felicidad? Elije…

¿Cómo estar alegre?

O, lo que casi es lo mismo, ¿se puede ‘fabricar’ la alegría?. Si manifestamos alegría ante un determinado suceso, ¿se puede inducir ese estado de placer, ese sentimiento grato y vivo mediante la creación de sucesos?.

Sí, estoy plenamente convencido de ello; de una forma, digamos natural, cuando un amigo nos cuenta un chiste, cuando vemos un programa cómico, cuando nosotros u otra persona generamos un hecho gracioso… Nos reímos, nos sentimos alegres, vivos, dinámicos.

Y de una forma ‘menos natural’, a través de la ingesta de alcohol u otro tipo de sustancias que nos llevan a ese sentimiento.

De la propia definición, y de nuestras propias experiencias, vemos que generalmente la alegría es producto de un algo y se refiere a un momento en el tiempo.

¿Cómo ser feliz?

Contestar a esta pregunta es mucho más complejo, sobre todo sin haber definido qué es la felicidad. Y eso lo dejo para otro momento…

No obstante, ¿verdad que las personas que sentimos que son felices tienen un alto grado de alegría de forma casi permanente?

Y tu… ¿estás alegre o eres feliz?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *