Influencers vs. apóstoles

Uno de los lugares más comunes de las redes sociales es que hay que relacionarse con “influencers”. Lo habrás leído cientos de veces en los cientos de posts que hay y que hablan de cómo generar marca personal, de cómo generar notoriedad y cómo “ser alguien” en el mundo.

Según nos dicen, los “influencers” son aquellos que la tienen muy larga (la lista de seguidores), aquellos que, dado su alcance mediático, no ya solo deberíamos seguir, sino que deberían ser nuestra guía, nuestros “gurús” personales, aquellos en los que mirarnos para alcanzar la perfección.

Se supone que si nos “relacionamos” con ellos de la forma correcta pasaremos a formar parte de ese selecto número de “influencers” porque nos harán la ola, nos valorarán y seremos “alguien” en el mundo.

Craso error, amigo mío, craso error…

Relacionarse con “influencers” está bien, como lo está el relacionarse con (casi) todo el mundo. Intentar relacionarse con ellos porque así “somos más”, simplemente supone que tenemos una visión de nosotros mismos en la que “somos menos”, nos minusvaloramos, y todos, todos, tenemos valor. Mucho.

Cada uno de nosotros somos únicos, únicos entre los más de 7.000.000.000 de personas que habitamos el planeta. Y es, solo eso, ya nos da valor.

¿Quieres realmente sentirte “más”, descatar?

Aunque ya eres único —permíteme que insista… eres único—, el relacionarte con los “influencers” no te va a hacer mejor, ni más único.

Admito que sí, que te va a permitir tener otro nivel de relación (en algunos casos), pero eso no te hace más único, ni más interesante, ni importante.

Y tu, en el fondo, lo que tienes es envidia de los “influencers”, querrías ser uno de ellos… querrías que mucha gente tuviera el deseo de relacionarte contigo. Quieres sentirte importante, “influencer”. Quieres tenerla muy larga (la lista de seguidores).

¿Crees que el camino es relacionarte con “influencers”?

Pues no.

(Y ahora es cuando estás pensando… este se ha vuelto loco… este no sabe de lo que habla… todo lo que leo dice lo contrario…)

¡Fantástico!

Para leer lo anterior ya tienes muchos sitios… y la moda y las tendencias no son precisamente lo mío.

¿Entonces?

Entonces… dale la vuelta.

¿Qué define —realmente— a un “influencer”?

No cuán larga la tiene (la lista de seguidores), sino la calidad de los mismos.

Porque un auténtico “influencer” no tiene seguidores, ¡tiene apóstoles!

¿Y esto qué es lo que es? —Léase con un acento ligeramente andaluz, para que tenga algo de gracia… 😉 —

Un apóstol es, según el DRAE un “Propagador de cualquier género de doctrina importante”, un “predicador”. Alguien, por tanto, total y completamente comprometido con la causa. Alguien que está deseando oír o leer tus palabras para propagarlas.

Alguien para quien tu sí eres un “influencer”.

Alguien que va a propagar tus ideas y enseñanzas a los cuatro vientos, con pasión y entusiasmo.

Porque cree en ti, en tus palabras, en tus pensamientos, en tu forma de ver el mundo.

Por tanto… ¿hacia dónde dirigir los esfuerzos, hacia relacionarse con “influencers” o hacia crear una comunidad de apóstoles?

Nuestra capacidad, nuestro esfuerzo, es limitado. Tenemos que elegir.

Además, ¿crees que aquellos a los que tu consideras “influencers” se han preocupado por relacionarse con otros o han centrado sus esfuerzos en sus apóstoles?

Esta es mi reflexión de hoy, sin mayores expectativas.

Sobre cómo construir una comunidad de apóstoles… otro día. 😉

Y si has llegado hasta aquí, ¿qué opinas?

¿Qué es el contenido de calidad?

King is content, el contenido es el rey. Una frase ¿hecha? que nos persigue continuamente en todo lo relacionado con el marketing y la comunicación en internet. El marketing de contenidos como paradigma.

Y siempre, siempre, la mención a la necesidad de crear contenido de calidad, al contenido de valor, pero nadie da una ni una definición ni una perspectiva de qué es el contenido de calidad.

Una de las definiciones que nos da el DRAE sobre calidad es “superioridad, excelencia”, y si buscamos el término valor, “grado de utilidad o aptitud de las cosas, para satisfacer las necesidades o proporcionar bienestar o deleite”.

Por tanto, si buscamos crear contenido de calidad, de valor, éste debería ser

contenido superior, excelente y que satisfaga necesidades

Pero, ¿cómo aplicar ésto al marketing de contenidos, a la comunicación en internet? Continúa leyendo ¿Qué es el contenido de calidad?

Gestión de críticas en redes sociales

Desde el mismo momento en que somos una empresa con actividad pública, estamos sometidos al juicio de los demás. Clientes, proveedores, colaboradores de todo tipo que tienen una percepción sobre nosotros y, en ocasiones, la manifiestan por escrito.

Así, nuestra empresa, nuestra reputación —que no es lo que nosotros decimos que somos, sino la percepción que el resto del mundo tiene sobre nosotros—, se encuentra totalmente expuesta al comentario y a la crítica. Continúa leyendo Gestión de críticas en redes sociales

MICASO: las motivaciones de la compra

Los humanos somos seres complejos, muy complejos, pero todos compartimos algunas características, algunos elementos comunes a todos, con independencia de raza, religión e ideología. Elementos que forma parte inherente de la psicología humana y que apenas si han cambiado algo en miles y miles de años, si es que han cambiado.

Hace unos días hablaba sobre la técnica A.I.D.A. para vender. Para vender, además, tenemos que tomar en consideración los motivos de compra del receptor de nuestro mensaje. Es más, A.I.D.A. tiene que ir alineada totalmente con los motivos o no habrá venta. Continúa leyendo MICASO: las motivaciones de la compra

AIDA y Marketing. Y no, no es la ópera.

Si leemos o escuchamos la palabra Aída, a algunos de nosotros nos viene a la mente la celebérrima y maravillosa ópera de Giuseppe Verdi (que, por cierto, suena ahora llenando mi espacio).

A otros, una serie de TV de la que prefiero no hacer comentario… ¡que este es un blog serio! 😉 Y, además, el título ya anticipa que el contenido de este post no va ni de música ni de TV, sino de marketing. Continúa leyendo AIDA y Marketing. Y no, no es la ópera.

¿Jugamos a ver quién la tiene más larga?

¡No seas malpensad@! Que no… que no se trata de “eso”… sino de la lista de seguidores de una cuenta en una red social, y en especial en Twitter.

En los últimos meses, en los que no he sido nada activo en mis redes, he visto como mi cuenta en Twitter iba variando; 2 arriba, 1 abajo, 2 abajo, 1 arriba… un vaivén permanente que se ha saldado con un empate técnico.

A todos nos gusta tenerla larga (¡la lista de seguidores!), pues todos tenemos nuestro ego, nuestra vanidad y nos sentimos “más importantes” cuanto más larga la tenemos (¡la lista de seguidores!). Somos animales sociales y buscamos el reconocimiento y valoración de los demás; de ahí deducimos que cuanto más larga la tengamos (¡la lista de seguidores!) mayor es nuestro reconocimiento social, más queridos y valorados somos. Continúa leyendo ¿Jugamos a ver quién la tiene más larga?

Flexibilidad

Nos gusta que nos quieran.

Queremos la aprobación y amistad de los demás. Más aún, sabemos que si no conseguimos la colaboración amistosa de nuestros compañeros, nos será difícil alcanzar el éxito.

El requisito imprescindible de una personalidad agradable es la flexibilidad

La flexibilidad es la habilidad mental y física que tiene el hombre de cambiar, de adaptarse a cualquier circunstancia o entorno sin que por ello tenga que renunciar a sus convicciones.

La flexibilidad no es sinónimo de docilidad. No es necesario someterse al capricho y la voluntad de los demás para tener una mentalidad flexible. Continúa leyendo Flexibilidad

Cómo ser feliz y no morir en el intento

Bonita pregunta, ¿verdad? Claro que lo primero de todo sería intentar definir o determinar qué es la felicidad, algo tremendamente subjetivo.

Una de las definiciones de felicidad que más me han gustado, de entre todas las que he leído, es que “la felicidad es la ausencia de deseos“, basándose en que todo deseo provoca estrés y, por tanto, nos hace infelices. Ciertamente tiene mucho de verdad, pues cuanto más deseamos, más infelices somos, y habitualmente, cuando obtenemos aquello que deseábamos nos queda un vacío interior y la necesidad de tener algo más. Continúa leyendo Cómo ser feliz y no morir en el intento

La puntualidad y el marketing

¿Acaso tienen algo que ver la puntualidad y el marketing? Aparentemente no, ¿verdad?. Un tema al que apenas si le había dedicado un pensamiento, pero me ha surgido escribir sobre ello tras leer uno de los debates del grupo de Linkedin Marketing 3.0 Leadership y .

¿Qué es la puntualidad? Acudiendo al DRAE, por aquello de fijar conceptos adecuadamente: Continúa leyendo La puntualidad y el marketing